Te volverás mendigo
Buscarás en los espejos del pasado
los ojos que te abandonaron
y que, entonces, eran tuyos
Pero no verás la herida,
la llaga, en aquellos ojos
que volvieron contra ti su espada
No era suyo el desamor
que a ti te quitó la vida;
otra espada atravesó los ojos
que te habían malherido
Buscarás aquel instante del pasado
en el que se desmoronó la torre
derribada por los vientos
Pero no volverás a erguirla,
no era este aquel espejo
en el que viste tus heridas
Y no era aquel el instante
en el que fuiste un mendigo
buscando en el estercolero
los fragmentos de tu herida